Acerca del autor

 

 

Currículum

 

 

ü      Luis Alberto Saez, Argentino, nació en Haedo, Bs. As, en 1958.

ü      Se ha formado como dramaturgo junto a Mauricio Kartún, Roberto Cossa, Eduardo Rovner y Bernado Carey, conformando asimismo grupos de trabajo y reflexión junto a pares.

ü      Ha estrenado a la fecha numerosas obras y monólogos en Buenos Aires y en el interior del país.

ü      Ha trabajado como guionista, productor y conductor en numerosos ciclos de distintas f.m. alternativas de Capital Federal y Gran Buenos Aires.

ü      Dicta y coordina seminarios y talleres de dramaturgia.

ü      Ha trabajado como dramaturgista/ asesor dramatúrgico.

ü      Colabora con materiales de reflexión sobre dramaturgia y micro-relatos en publicaciones específicas del medio teatral ("Dionisio", "Teatro" del Celcit, "Picadero", del Instituto Nacional del Teatro, etc) asi como también en numerosos sitios de Internet.

 

 

 

Estrenos

 

1985

ü      “ACADENTRO”, última edición del ciclo Teatro Abierto, Teatro Fundart, dirección Eduardo Lamoglia, intépretes: Manuel Callau, Arturo Bonín, Claudio Fernández.

1992

ü      “LA MALALECHE”, dentro del ciclo de teatro semimontado organizado por SOMI, realizado en la sala Casacuberta del TMGSM, bajo la dirección de Rubens Correa, intérpretes: Márgara Alonso, Patricia Kraly, Manuel Vicente y Verónica Cosse.

2000

ü      “CAMELLOS”, Teatro del Pueblo, Dirección Julio Ordano, intérpretes; Pablo Iemma, Julio Feld, Enrique Iturralde.

2001

ü      Re-estreno de CAMELLOS, Teatro del Pueblo.

ü      “MONOS CON NAVAJA”, Teatro del Arte Facto, dirección de Justo Gisbert, Intérpretes: Ezequiel Molina, Carlos Hayes, Débora Astrosky, Hugo Marchi y Marcelo Olguín.

ü      “SÓLO CUANDO MUERA”, Teatro del Otro Lado, Dirección de Eduardo Menegheli, intérpretes, Grupo Eqzétera, egresados de la Escuela de Teatro de Buenos Aires, dirigida por Raúl Serrano.

ü      “DRÁCULA, INQUILINO DE LA DESGRACIA”, Teatro El Espión, Dirección Helena Nesis,  intérprete: Pablo Quiroga.

2001

ü      “LA MALALECHE”, (Como parte del espectáculo denominado “Hijos de su madre”) dirección Alejandro Giles, Teatro El Vitral.

ü      “SUICIDADOR”, Teatro Gargantúa, Dirección Néstor Sabatini, Intérpretes; Hugo Grosso, Héctor Nogués, Eduardo Álvarez.

ü      “ARÓSTEGUI (CON ACENTO EN LA Ó...)” Teatro IFT (dentro del ciclo de directores Nueve), Dirección Roberto Sáiz, intérprete Fernando Armani.

Asimismo, la versión libremente inspirada en la novela de Osvaldo Soriano “Triste solitario y Final” titulada “Stán y Ollie navegan hacia el olvido” integró un ciclo de Teatro Semi-montado convocado por Argentores, y fue leída el 13/11/2001 bajo la dirección de Andrés Bazallo.

2004

ü      "KAMIKAZE", Teatro Payró, Dirección Luis Luque, Intérpretes: Debora Warren, Maxi Ghione, Norberto Trujillo.

ü      "CON LA MANO DE Dios (ANGUILA Y GAMARRA TOCARON EL CIELO)", Teatro Actor´s Estudio, Dirección Julio Ordano, Intépretes: Pablo Iemma, Roberto Ponce.

ü      "SARATOGA BOX", Teatro del Pueblo, Dirección Alejandro Giles, Intérpretes: Marcelo Mazzarello, José M. López, Elena Petraglia.

ü      "MÍSERO BUFO", Teatro Municipal de Morón, Dirección Miguel Terni, Intépretes: Hugo Corrias, Gabriel Schnaider, Leandro Cosentino.

 

 

Premios – Distinciones

 

1987

ü      Tercer Premio Concurso Luis José de Tejeda, Municipio de la Ciudad de Córdoba, por La Malaleche. Jurados: Griselda Gambaro, María Esther Fernández e Íber Verdugo.

1991

ü      Mención Concurso Dramaturgia Teatro IFT por Sueño de una Noche de Lugano.

1992

ü      La Malaleche es Seleccionada en el primer Concurso de Teatro Semimontado organizado por el Teatro Nacional Cervantes.

1999

ü      Primer premio en el Concurso “Premio Osvaldo Soriano”, instituído por la Comuna de Gral Pueyrredón,  por “CAMELLOS”. Jurados: Griselda Gambaro, Mauricio Kartún y Ricardo Monti.

1999

ü      Mención Primer Concurso Nacional de obras de teatro, convocado por el Instituto Nacional de Teatro, por “Matando se come pan”. Jurados: Alberto Drago, Roberto Perinelli, Hugo Sacoccia, Mauricio Kartún y Jorge Dubatti.

2000

ü      Mención especial Concurso “Premio Atahualpa del Cioppo” por “Monos con Navaja”, convocado por el Teatro El Galpón de Montevideo. Jurados: Cesar Campodónico (Uruguay), Roberto Cossa (Argentina) y Esteban Peixotto (Brasil)

2000

ü      Primer Premio Concurso de dramaturgia Revista Siglo XXI (GETEA), por “Kamikaze”. Jurados: Eduardo Rovner, Mauricio Kartún y Mirta Arlt.

2001

ü      Dentro del proyecto “Concurso Nacional de Obras de Teatro”, convocado por la Asociación Argentina de Actores, “Suicidador” obtiene un subsidio para la producción, y “Stán y Ollie navegan hacia el olvido” (inspirada libremente en una novela de Osvaldo Soriano) es ganadora de una mención especial. Jurados: Cristina Escofet, Perla Santalla y Oscar Barney Finn.

2001

ü      Terna Mejor Autor dramático en la temporada 2000/2001 para los premios María Guerrero, por Camellos.

2001

ü      Terna Mejor Autor dramático en la temporada 2000/2001 para los premios Florencio Sánchez, por Camellos.

2003

ü      Primer Premio Concurso Nacional de Obras de Teatro de Humor, organizado por la Biblioteca Teatral Hueney, de Zapala, y auspiciado por el Instituto Nacional del Teatro y la Fundación Carlos Somigliana por SARATOGA BOX. Jurados: Beatriz Mosquera, Carlos Páis y Héctor Oliboni.

ü      Mención especial Concurso Norberto Manzano, organizado por la Comedia de la Pcia de Buenos Aires, por MANODEDIÓS. Jurados: Jorge Huertas, Alberto Drago,  Mario Dagolsz) Asimismo, la citada pieza es subsidiada por Proteatro para su puesta en escena en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.

 

ü      2007: Tercer Premio Municipal Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por Monos con Navaja, Bienio 2001/2002, Jurados: Mauricio Kartún, Bernardo Carey, Rafael Spregelburd.

 

 

Estrenos Interior del país Reposiciones

 

2002

ü      Camellos” , Mar del Plata,  misma  dirección y similar elenco que en Buenos Aires, (Roberto Ponce reemplazó a Enrique Iturralde) en el Centro Municipal Gral. Pueyrredón.

 

ü      Monos con Navaja”, Dirección de Rubén Clavenzani, Paraná, Entre Ríos.

 

ü      Monos con Navaja”,  Abril, re-estreno en la Sala del Arte Facto, siempre bajo la dirección de Justo Gisbert.-

ü      Suicidador”, Abril, ciclo Todos al Teatro, Proteatro, Teatro El Doble, Buenos Aires.

ü      Camellos”, Mayo, re-apertura del Teatro La Ranchería, Bs.As., siempre bajo la dirección de Julio Ordano.

ü      Aróstegui, con acento en la ó...” (nueva versión) Dirección Roberto Sáiz, Actuación: Fernando Armani. Sala Témplum.

ü      Piel de Gallina” (Una desgracia con suerte...) Dirección: Graciela Bilbao, elenco: Diana Calfa - Ezequiel Comeron. Sala El Errante, Palomar, Buenos Aires.

ü      "Chochán, la insoportable levedad del cerdo" Dirección del autor,  actuación de Fernando Armani, dentro del ciclo "La Cocina de los autores", auspiciado por y llevado a cabo en Argentores.

2003

ü      Siempre me calentaron las monjitas”, Dirección del autor, Actuación Gabriel Kraisman, dentro del ciclo “La Cocina de los Autores”, auspiciado por y llevado a cabo en Argentores.

ü      Monos con Navaja”,  nueva versión del Grupo La Barataria, de la Ciudad de La Plata.

2004

ü      Monos con Navaja”, Dir. Daniel Lupo, Pcia de Formosa.

ü      "MONOS CON NAVAJA",  Dir. Arturo Amadío, Pcia de Sta Fé.

ü      "MONOS CON NAVAJA", Dir. Marcelo Feo, Sato, Pcia de Bs As.

2006/07

ü      Reposición de MONOS CON NAVAJA, CAMELLOS, CON LA MANO DE DIOS, SARATOGA BOX en diversas ciudades del conurbano bonaerense e interior del país.

 

 

 

Ediciones

 

1987

La Malaleche”, Municipio de la Ciudad de Córdoba.

1999

Matando se come pan”, Edición del Instituto Nacional del Teatro.

2000

Kamikaze”, GETEA, revista Teatro XXI.

2000

Un hijo también puede ser una mala inversión”, revista Buenos Aires Tango.  

2003

Chochán, la insoportable levedad del cerdo”,  Monólogos autores varios, edición de Argentores.-

2004

"CAMELLOS", Edición Comuna Gral Pueyrredón.

 

 

 

Otras Actividades

 

1990/1995

ü      Produce, conduce y  colabora como guionista en numerosos ciclos radiales en distintas f.m. alternativas de Capital y Gran Buenos Aires:

"La máquina de leer diarios" (periodístico), "Último tren a casa" (música, poesía),  "Cambiá esa cara" (Periodístico), etc.

2000/01

ü      Coordina talleres de dramaturgia y actividades culturales (mesas redondas, debates, etc) dentro del marco del proyecto cultural de la Dirección de Cultura de Morón.

ü      Trabaja como dramaturgista en la Escuela de Teatro de Buenos Aires del maestro Raúl Serrano, junto a Eduardo Menegheli y Helena Nesis. “Sólo cuando muera”, texto elaborado a partir de improvisaciones colectivas y estrenado en el Teatro del Otro Lado, es resultado de este proceso. Junto al grupo de egresados de Helena Nesis/ promoción 2001 elabora “Huéspedes”.

ü      Colabora como asistente en la cátedra de dramaturgia de Mauricio Kartún en la Universidad de Madres de Plaza de Mayo.

ü      Colabora como redactor en la revista teatral “Dionisio”.

2002

ü      Taller de dramaturgia creativa con módulos intensivos de fin de semana en la ciudad de Formosa, dentro del plan de fomento del Instituto Nacional del Teatro.

ü      Clases particulares y módulos breves sobre dramaturgia.

ü      Continúa colaborando con notas y artículos sobre teatro en la revista teatral “Dionisio” y en "La olla a presión",  publicación de alumnos de la carrera de promoción teatral de la Universidad de Madres de Plaza de Mayo.

ü      Continúa colaborando como asistente en la cátedra de dramaturgia de Mauricio Kartún en la Universidad de Madres de Plaza de Mayo.

2003

ü      Seminarios breves dentro del marco de la Dirección de Cultura de Morón.-

ü      Seminarios  breves de dramaturgia en distintos centros culturales del conurbano bonaerense.

ü      Seminario de dramaturgia en el X Congreso Latinoamericano de Mimo, en Mar del Plata.

ü      Continúa colaborando con Dionisio y eventualmente con la revista Teatro del Celcit.

ü      Publica textos breves y micro-relatos en diversos sites de Internet: “Anceo, el portal...”, “Poetas en la Red”, “El Astillero”, etc.

2006/2007

ü      Coordina talleres de dramaturgia como asistente técnico del Instituto Nacional de Teatro y para la Dirección de cultura de Morón.

2007/ 2008

ü      Jurado Cuarto Concurso Nacional de Obras de Teatro de Humor, Zapala, Neuquén, junto a Mauricio Kartún y Eduardo Rovner.

ü      Jurado Ciclo de Teatro Semimontado Argentores, junto a Beatriz Seibel y Hector Oliboni.

ü      Coordina talleres y seminarios de dramaturgia en Capital y Gran Buenos Aires.

ü      Continúa colaborando con medios gráficos relacionados a la actividad teatral.

 

 

Dirección de Correo Electrónico:

saez41@fullzero.com.ar

saez41@speedy.com.ar

 

Teléfono:

011- 4483-1858

 

También es posible encontrar información acerca de la obra de

Luis Saez en los siguientes sitios:

 

http://saezluis.blogspot.com

(Blog personal)

http://www.cuentos.8m.net/profano.htm

(SITIO "EL ASTILLERO",  INCLUYE  MICRO - CUENTOS)

 

www16.brinkster.com/dionisio/

(SITIO REVISTA "DIONISIO",  INCLUYE CRÓNICAS PERIODÍSTICAS Y PIEZAS DE SU AUTORÍA)

 

www.anceo.com

(sitio literario“anceo”,

incluye microcuentos y relatos breves)

 

C  R  Í  T  I  C  A

 

M o n o s  c o n   N a v a j a

Por David Viñas

Página 12

16/07/2001

 

Política y teatro, dos recintos diferentes, pero paralelos y complementarios”.
G. B. Shaw

 

Tienen un ademán de piqueteros; también aparecen en lugares que no figuran en la geografía canónica de Buenos Aires, sosteniendo una obstinada agresividad que lleva a insinuar que “la cosa” no se ha clausurado sino, más bien, lo contrario.
–La historia, mis amables lectores, no ha llegado a su crucifixión.
Los que brotaron en Mosconi, en las afueras de Neuquén, en las encrucijadas de La Matanza o en los puentes sobre el Riachuelo –por marginados, episódicos y fragmentarios– provocan las sentencias de “los cejas levantadas” cuando afirman que ésos no representan la lucha de clases. Como si semejante dramaturgia histórica –otra desaparecida– sólo pudiera concretarse en la Larga Marcha o, simbólicamente, en cierto cuadro académico donde la libertad aparece con gorro frigio, subida a una barricada y rodeada de pistolas y fusiles musculosos.
–Ça ira, ça ira, les aristos a la enterne, cantaban.
Se trata, ahora, de una segunda cartografía que tampoco brota en los manuales del porteñismo bien pensante: Sarandí al 700, por la vereda de los impares; México al 1400, entre un zócalo color mostaza y dos árboles carnosos; San Martín frente a un convento mutilado; Humahuaca, una escenografía borrosa del Negro Ferreyra. Empecinados en decir no para empezar a pensar, con una insolencia desenvuelta o mediante sonrisas feroces, tajos y fogatas que brillan en repliegues de la ciudad.
–Argentina potencia, doctor.
Sospecho que no estamos de acuerdo: el país se ha convertido en una degradación abyecta y polvorienta que, en plano inclinado, y pese a malabares y ministros con ecuaciones de repuesto, amaga con trocarse en una factoría manipulada por algún código de Internet impávidamente despiadado.
–Hasta aquí, descripción y pronóstico legítimos.
Pero repetir, una y otra vez ese diagnóstico es lo que más se parece a una letanía inmovilizadora. La repetición se hace rutina y lo rutinario santifica los clishés ritualizados.
–D’ont cry for me, Argentina.
“Monos con navaja”, “Rebatibles”, “Venecia” y “Rojos globos rojos”, desde su arrinconada especificidad, no sólo trabajan mediatamente con esa “miseria nacional”, sino que apuntan a conjurar la obscena letanía que los compatriotas practicamos, cada vez más, y que ya nos define y vamos pedaleando resignados, entre otros “disfrutes”.
–Disfrutar, de la talla de, divertido, de cara a, son muletitas que colaboran en semejante letanía.
Menos mal: piqueteros, Briski, Serrano Raúl, el jujeño Accame y Tato Pavlovsky. Las gentes que los rodean, y otros más que se asoman en jubilosos resquicios barriales: Thames, Zelaya, Balcarce la sombría, Sánchez de Bustamante. Confabulaciones que, al operar con el grotesco, actualizan de manera filosa, brusca y sin concesiones, la genealogía teatral que más descifra al presunto “país del tango”: tango, danza grotesca; Argentina, país grotesco. Ejecutando canibalismos y ternuras franeleras.
Sagaces teatristas de la política –entendida como teoría de la ciudad– desentrañan a un país anfibio que, equívocamente, participa de lo más cariado de América latina y de las vetustas noches locas de la capital de los franceses.

 

 

 

 

  RESULTADOS

nota Reflexión sobre la violencia cotidiana

sección Espectáculos | fecha de publicación 02.08.2001- La Nación  

 

Reflexión sobre la violencia cotidiana

 

"Monos con navaja" de Luis Sáez. Intérpretes: Hugo Ferrari, Carlos Hayes, Marcelo Olguín, Ezequiel Molina y Debora Astrosky. Escenografía: Mariano Engel y Rocío Campos. Música: Hernán Maccagno. Iluminación: Juan Manuel Dopazo. Asistente de dirección: Verónica Lorca. Dirección adjunta: Roby Schverdfinger. Puesta en escena y dirección general: Justo Gisbert. En el Teatro del Artefacto.

Nuestra opinión: bueno.

 

El dramaturgo Luis Sáez vuelve a ocuparse del mundo de los marginales, pero en "Monos con navaja" muestra hasta qué punto la violencia cotidiana cambia la realidad de unos seres normales en apariencia -son dueños de una panadería-, que se ven transformados por el temor que sufre hoy en día cualquier individuo ante la posibilidad de ser robado.

 

Las personas parecen entrar en un estado de paranoia tal que se convierten en aquello a lo que temen. Extreman tanto sus cuidados que al menor indicio de robo sus conductas se modifican, sacan de su interior aquello a lo que no quieren parecerse y consiguen tornarse en seres tan detestables como cualquier malhechor a la hora de lograr su cometido.

 

Realismo exasperado

La obra está construida sobre un fuerte realismo exasperado, al mejor estilo de un texto de Eduardo Pavlovsky de los años 70. La diferencia está en que Sáez, en algún momento, detiene su acción para regodearse en ella. Los personajes reiteran uno y más juegos con los que torturan a su antagonista, pero el argumento no avanza, hasta que logra un final certero y de mucha significación.

 

Aun así, la idea es muy interesante y cada uno de los personajes posee una riqueza particular. En varios momentos, el autor sorprende con reacciones inesperadas y esto hace que esos seres tengan una humanidad que conmoverá al espectador.

 

Clima de opresión

La puesta de Justo Gisbert potencia al máximo el clima de opresión que emana del texto, pero busca continuamente lograr un justo equilibrio para que nada de lo que sucede termine violentando la atención del público. El director es muy consciente de que de esa manera logrará una reflexión más profunda sobre esos hechos que acontecen.

 

En lo interpretativo se destacan, sobre todo, Hugo Ferrari (el panadero) y Débora Astrosky (Lorna). Cada uno se detiene en buscar los matices necesarios para que sus criaturas resulten más creíbles. Ellos tienen mayor riqueza en su definición y lo desarrollan en un juego intenso.

 

Es muy atractiva la escenografía de Mariano Engel y Rocío Campos. Adquieren mucha fuerza esos mostradores que a veces son trinchera y otras, cama de tortura.

 

Una intensa propuesta para inaugurar una nueva sala, el Teatro del Artefacto.

 

Carlos Pacheco

 

 

 

 

 “Esta obra de Luis Saez se enfrenta, desde un neogrotesco delirante, al problema de la desocupación y la violencia. Con marcado humor negro en su anécdota de loca autoprotección elaborada por un panadero asaltado varias veces,  Saez alerta sobre el riesgo de caer en la selva humana. La puesta aceita el mecanismo con habilidad, aunque cierta linealidad atempera la opresiva concepción del autor. No obstante,  la comedia ácida y un poco delirante estremece con los buenos oficios del elenco”

 

Luis Mazas / Revista 23

 

 

 

No todos son Monos con navaja

 

La inseguridad, la pobreza y la desconfianza ante el

prójimo parecieran presentarse como símbolos que

identifican cada vez más a la sociedad de hoy. Esta es la

realidad que reproduce y dramatiza Monos con Navaja, una

obra de Luis Sáez, dirigida por Justo Gisbert, en una aguda

crítica a la recurrente filosofía del “sálvese quien pueda”.

La historia transcurre en una panadería, regenteada por

un hombre y sus dos hijos, que cuidan de su negocio en un

estado absoluto de paranoia causado por los más de 60

asaltos que sufrieron en los últimos años. A la escena se

suma un cliente, quien resulta víctima de la alteración de

estos tres individuos que lo toman por ladrón tan sólo por

considerar que utilizó un tono sospechoso al solicitar una

docena de churros.

“Que no nos enteremos que hablaste con la policía. Mirá

que el comisario es amigo nuestro”, advierte el panadero

con zozobra y altanerismo al pobre cliente, evidenciando

otra clave de las relaciones humanas donde el amiguismo y

la impunidad parecieran ser llevados casi con orgullo.

El perfil de los personajes es una denuncia también a la ignorancia y

brutalidad, como resultado del avasallante avance de la televisión, no sólo como

un medio de entretenimiento sino como el más influyente medio educativo, para

un sector culturalmente desinteresado y escéptico.

Las escenas se deslizan en un torbellino de temor, dramatismo,

violencia y desesperación, que se amoldan en una sátira de la cruda

realidad de estos días amalgamados con una buena dosis de humor, que

acercan situaciones verdaderamente desopilantes.

El broche se presenta con mucho color con la aparición

del quinto personaje, Lorna, la mujer del cliente,

llamativa, grotesca e imponente, quien sale a la defensa

de su marido, un hombre sumiso y temeroso, sombra de

su esposa.

Pero la apuesta de Gisbert fue más alla de la realización de

una crítica a la decadencia de la sociedad. En contrapunto a

la representación de esta cruda realidad, el director teatral

logró demostrar que todavía existen los valores y que la

perseverancia por los intereses personales dan finalmente

sus frutos.

Paralelamente al estreno de la obra, Justo Gisbert y el

director Raúl Serrano inauguraron, el pasado miércoles, el

Teatro del Arte Facto, casi como una respuesta al desinterés

por parte del sistema en referencia al arte, y para hacerle

frente a “la realidad no demasiado atractiva que nos rodea:

desocupados, violencia, chatura artística producida

industrialmente y deuda externa”, tal como definió Serrano.

Esa es la idea que envuelve el nombre del mismo teatro: incidir y opinar para

revertir la tendencia de la indiferencia hacia la cultura desde el “arte+facto”.

Una confirmación de que la sociedad cuenta todavía con verdaderos hombres

con valores que logran superar a los monos con navaja.

 

Erika Grinberg

 

BAE (Buenos Aires Económico)

 

28/06/2001

 

 

 

La producción de Luis Sáez ha sido distinguida desde fines de la década del 80 con menciones y premios nacionales, iberoamericanos e internacionales. En este caso se trata de una obra de personajes perfectamente delineados, muy fuertes, y muy distintos uno del otro, a través de situaciones jugadas a fondo, ahonda en las miserias humanas y hasta hay un resquicio para el humor.

 

Susana del Vecchio

Crítica Abierta

 

 

 

 

L O S   P O R T E Ñ O S  

Y  L O S    P R O V I N C I A N O S

 

 

“CAMELLOS” TOMA UNA CLÁSICA OPOSICIÓN ARGENTINA PARA REALIZAR UN ENSAYO SOBRE EL RACISMO Y EL TEMOR A LA DIFERENCIA.

 

 

 

 

Las rencillas y rencores motivados por el horror a lo desconocido se imponen en Camellos, pieza de Luis Sáez, con la necesidad de señalar un estado de cosas que debe ser modificado con urgencia.

Mono, un boxeador nacido en Lugano, recibe al nuevo compañero de pensión llegado de Córdoba con la convicción de que tendrá el derecho a menospreciarlo y maltratarlo por la simple razón de haber llegado primero.

En ese ejercicio de crueldad, el recelo característico del porteño hacia el provinciano se va espesando hasta dejar lugar a una serie de arranques de manifiesto racismo.

Los preceptos básicos heredados de su padre le dan a Rubén (Pablo Iemma) la fuerza para resistir la crueldad del boxeador (Julio Feld). Precisamente una de esas normas (“La piedad nos diferencia de las bestias”) resumen la intención fuertemente moralizante de la pieza.

 

Cecilia Hopkins

Página 12

Calificación: 7 puntos.

 

 

  

OPINIONES SOBRE EL TEATRO DE LUIS SAEZ

 

 

 

Luis Saez es uno de los más interesantes autores aparecidos en la década del 90. Las obras de Saez nunca dejan indiferente a quien las conoce. En principio, porque están cargadas de teatralidad; pasan cosas y merecen subir al escenario. Además, por el humor corrosivo con que Sáez mira la realidad y la poetiza. Y por último, por la originalidad de su estilo.

 

ROBERTO “TITO” COSSA

 

 

 

El teatro de Luis Saez  echa una mirada crítica sobre la sociedad, sobre la naturaleza de las relaciones entre los hombres. El sarcasmo y la parodia son sus temas. Los personajes de Sáez están inmersos en un mundo desgarrado del cual –y ése es su mayor acierto- ellos mismos son responsables. Las víctimas dejan de ser inocentes y los inocentes, víctimas. Sáez tiene la inteligencia de insertar bellamente en nuestro tiempo un universo de ambigüedad y culpas repartidas, que revela el peso brumador del mundo que vivimos.

 

BERNARDO CAREY

 

 

 

“ El Banco, con la complicidad de la Corte Suprema de Justicia y el aval de todos nuestros representantes, te compra tus propios dólares a $1.40 en el mejor de los casos y te los vende en una ventanilla adjunta a $2.05 “

El pueblo clama: "Que se vayan todos" y ellos, que ya se han quitado la máscara sin pudor, siguen asesinando a sus representados.

¿Por qué razón el estupendo Luis Saez iba a escribir como Neil Simond?

Su teatro es de marginados que transitan pequeñísimas situaciones intrascendentes tratando de sacudirse el trágico yugo que la globalización les ha volcado encima.

Se aferran a mínimas y delirantes esperanzas porque no les han dejado otras. Los han saqueado. Sus personajes son seres tan huérfanos que parecen los únicos habitantes del mundo, asediados por bólidos semejantes a meteoros que pasan azotándolos amenazantes, representantes de un mundo con el cual no tienen ya ningún contacto. O el mundo con ellos.

Pero Saez siempre guarda una pequeña esperanza: "Claro que van a parar...¿y sabés porqué? Porque nos vamos a poner los dos... Vos haceme caso, seguime, vení, vení, cantá conmigo... ("La mano de Dios")"

Julio Ordano

 

“Es un acierto del Teatro del Pueblo la elección de una pieza de Luis Saez para su programación.

Valioso dramaturgo de la nueva generación, sus obras evidencian ciertas constantes: por un lado, una fuerte matriz realista cruzada con desviaciones deformantes que apuntan tanto a la expresión de la violencia como a la señalización de lo teatral –expresionismo, sainete, grotesco-; por otro, el anclaje en los lenguajes de la cultura popular y la cotidianeidad a partir de un trabajo de observación y reelaboración estética, campo de trabajo que tal vez defina lo más interesante de su creación... “

 

Jorge Dubatti

 

Durante los años 80, la producción de Luis Saez ha sido reconocida con diversos premios nacionales e iberoamericanos.

Dueño de una dramaturgia en general dominada por personajes duros, cuyas vidas parecen atrapadas por un mundo marginal,  Sáez presenta “Camellos”,  un espectáculo sumamente potente que da buenas muestras de por dónde pasa el nuevo teatro argentino.

 

Carlos Pacheco