VENDEDOR DE ENCICLOPEDIAS
DE RICARDO HANA
Personajes:
Julian : 40 años
Pitaluga: 60 años, casi un linyera
El mozo: unos cincuenta años Gordo, calvo.
La madre de Julián: setenta y cinco años
Lucy: La mujer de Julian: Treinta y ocho años
Señora: cincuenta años
EL LUGAR ES UN VIEJO BAR, AHORA PIZZERIA. HAY MESAS DE FORMICA GASTADA. SON LAS TRES DE LA TARDE Y ESTA VACIO, EXCEPTO UNA MESA QUE ES OCUPADA POR JULIAN. AL COSTADO DERECHO HAY UN MOSTRADOR CON BANQUETAS. EL MOZO ESTA LEYENDO EL DIARIO. JULIAN COME MUY DESPACIO. CADA TANTO DEJA IR LA MIRADA AL TECHO, MEDIO PERDIDA, COMO SI VIERA MAS ALLA DEL TECHO MANCHADO DE HUMEDAD. MIRA EL LUGAR, EL SOL ENTRA SOBRE UN COSTADO CON FURIA. DE GOLPE Y TOMANDO UN IMPULSO, SE LEVANTA, TOMA EL PLATO DE COMIDA, LA PANERA Y EL VASO DE VINO Y HACIENDO EQUILIBRIO PARA QUE NO SE LE CAIGA NADA, SE ACERCA AL MOSTRADOR, APOYA TODO EN EL MISMO Y SE SIENTA EN UNA BANQUETA.
JULIAN: No le molesta, ¿ no?
EL MOZO NO CONTESTA. JULIAN SIGUE COMIENDO.
JULIAN: Lo que pasa es... que no me gusta comer solo.
HACE UNA PAUSA ESPERANDO UNA RESPUESTA QUE NO LLEGA.
JULIAN: Al cine sí me gusta ir solo. Es más: ¿ Quiere que le diga una cosa?. Prefiero ir solo. Cuando estoy viendo una película me concentro tanto que no quiero que nadie me hable.
PAUSA.
JULIAN: Pero comer es diferente, ¿ no? Con decirle que a veces me jode tanto comer solo que prefiero... ¡ Bah!, como un sándwich apurado, se me hace que el plato de comida se me... no sé, no puedo tragar.
EL MOZO SIGUE LEYENDO EL DIARIO Y NO LE CONTESTA.
JULIAN SE QUEDA UN RATO CALLADO Y LUEGO INTENTA NUEVAMENTE.
JULIAN: Y, ¿ qué tal? ¿ ¿Hay algo interesante en el diario? Yo no lo leo más. ¿ ¿Para qué?, ¿para amargarme? ... Antes sí, antes leía hasta dos diarios por día, completos, leía todo, hasta los avisos fúnebres. Me levantaba a las siete de la mañana para llevar a la nena a la escuela y después me quedaba en el bar hasta las ocho, ocho y media, leyendo el diario. Pero ahora no, ahora es distinto. (CANTA UN TROZO DEL TANGO "NARANJO EN FLOR")... Me... acabo de separar. ¿ ¿Sabe?
SE QUEDA CALLADO, MIRA AL MOZO QUE SIGUE LEYENDO EL DIARIO Y NO LE CONTESTA. SE LEVANTA DE LA BANQUETA Y SE LE ACERCA DESPACIO HASTA QUEDAR ENFRENTADO CON ÉL, HASTA CASI TOCARLO.
JULIAN: Lindo día, ¿ no?
EL MOZO LEVANTA LA CABEZA DEL DIARIO, LO MIRA, Y NO LE CONTESTA. JULIAN SE PONE A CANTAR UN TANGO, PEGADO A LA CARA DEL MOZO. DE PRONTO, SE INTERRUMPE.
JULIAN: ¿ Cuánto le debo?
EL MOZO BUSCA EL TICKET, SE LO ALCANZA. JULIAN PAGA Y SE VA.
AHORA SE VE A JULIAN CON EL PORTAFOLIO EN LA MANO, DE SACO Y CORBATA TOCANDO EL TIMBRE DE UNA CASA. SALE UNA SEÑORA DE UNOS CINCUENTA AÑOS VESTIDA CON UN BATON FLOREADO Y CON LOS RULEROS PUESTOS.
JULIAN: Buenos días señora, vengo en representación de la firma Sons & Sons de Filadelfia, Estados Unidos, editores de la Enciclopedia Americana. Estoy acá para hacerle saber que se ha hecho acreedora a una bonificación del 25 % en la compra de...
LA SEÑORA: Estoy muy ocupada, gracias.
CIERRA LA PUERTA.
JULIAN SE QUEDA MIRANDO LA PUERTA, SACA UN PEINE, SE PEINA, Y HACIENDO UN ESFUERZO TOCA NUEVAMENTE EL TIMBRE.
TARDAN EN VOLVER A ABRIR. LA SEÑORA ABRE LA PUERTA.
LA SEÑORA: ¿ Otra vez usted? ¿ ¿No le dije que estoy muy ocupada?
JULIAN: Son cinco minutos. No se va a arrepentir. La... la publicidad sale por televisión, la tiene que haber visto.
LA SEÑORA: ¿Cuándo sale?
JULIAN: Es un programa con premios que va los miércoles a la noche.
LA SEÑORA: No sé cómo no me di cuenta, ese programa lo vemos siempre con mi marido. ¿Así que la propaganda la pasan por televisión?
JULIAN: ¿ Puedo entrar?
LA SEÑORA: Pero nada más que un minuto, ¿ eh?
JULIAN: Pero, ¡ por favor! Permiso.
JULIAN ENTRA. SE ACOMODA EN UN SILLÓN. SACA UN MONTÓN DE FOLLETOS QUE DESPLIEGA SOBRE UNA MESA RATONA. LA SEÑORA SE MIRA EN UN ESPEJO Y SE AJUSTA LOS RULEROS.
JULIAN: Como le decía. Perdón, si no mira para este lado no le voy a poder explicar.
LA SEÑORA: Sí, sí, está bien, cuántas vueltas que tiene.
JULIAN: Se trata de una verdadera oportunidad. No debería desaprovecharla. El otro día le decía al animador del programa de televisión...
LA SEÑORA: ¿ Usted lo conoce?
JULIAN: Lo vi una vez, no se olvide que el área de ventas y la publicidad están muy unidas... Como le decía...
LA SEÑORA: Y... ¿cómo es?
JULIAN: Para decirle la verdad, es petiso. No parece. ¿ ¿Vio?
A mí me llega hasta acá. (SE TOCA EL HOMBRO).
Ah, ¡eso sí!, es muy simpático... Bueno, es una oportunidad, un descuento real en su compra del 25 %.
LA SEÑORA SE PONE A BARRER. JULIAN LA MIRA Y NO SABE QUE HACER.
JULIAN: La... enciclopedia la puede pagar en 24 cuotas sin interés, una verdadera oferta.
LA SEÑORA: ¿ Ya está?
JULIAN: Ya está, ¿ qué cosa?
LA SEÑORA: Digo, si ya termino su exposición.
JULIAN: Bueno, en realidad me gustaría que mirara los folletos.
LA SEÑORA: No, no, ahora no puedo, en todo caso vuelva la semana que viene.
JULIAN JUNTA LOS FOLLETOS Y LOS VA GUARDANDO EN EL PORTAFOLIO.
JULIAN: ¿ La semana que viene?
LA SEÑORA: Sí, sí, venga por la tarde que está mi marido. ¿ ¿Eh?
LE EXTIENDE LA MANO. JULIAN LA APRIETA, VA HASTA LA PUERTA Y SALE.
LA ESCENA NUEVAMENTE EN EL BAR. JULIAN SE PARA EN LA PUERTA Y SE ESCUCHA UNA VOZ QUE DICE:
"El camino más alto y más desierto..."
JULIAN SE DA VUELTA Y SE ENCUENTRA CON PITALUGA. ESTE LLEVA UN TOSCANO APAGADO EN LA COMISURA DE LOS LABIOS, TIENE BARBA DE UNA SEMANA. LO MIRA SOCARRÓN.
PITALUGA: ¿ Sabe quién dijo eso?
JULIAN: ¿ Qué?
PITALUGA: "Demencia, el camino más alto y más desierto".
JULIAN: No.
PITALUGA: Jacobo Fijman.
JULIAN: Ah!, Él...
PITALUGA: ¿ Qué iba a decir? ¿ El loco?
JULIAN: No, no.
PITALUGA: Quién sabe qué era, el poema está ahí, o sea que poeta parece que era, ahora loco, ¡qué sé yo!, depende como se lo mire.
JULIAN: Usted, ¿ lo conoció?
PITALUGA: ¿ Y a usted qué le importa? ¿ ¿Por qué? ¿ Parezco medio raro yo?
HACE CON LA MANO EL GESTO DE LOCO.
PAUSA
PITALUGA: Permítame presentarme. -LE EXTIENDE LA MANO- Pitaluga, a sus órdenes.
JULIAN: Mucho gusto... Julián.
PITALUGA: ¿ Cómo viene el score hoy? Parece que hubiera perdido los tres sets, seis a cero. ¿ Qué pasó? ¿ Mal el saque? Usted debe tener muy malo el segundo saque.
JULIAN: ¿ Usted juega al tenis?
PITALUGA: Tenía un revés a dos manos que mataba. Ya no. Me gusta mirar. Yo ya no juego más a nada.¿ Tiene un cigarrillo?
JULIAN: No.
PITALUGA: ¿ Se pagaría un vasito de vino?
JULIAN SACA UN BILLETE DEL BOLSILLO Y SE LO OFRECE.
PITALUGA: ¿ Qué se cree que soy yo? ¿un ciruja?. El vaso lo tomamos juntos, sino no sirve. Venga, vamos.
ENTRAN AL BAR Y SE ACOMODAN EN LA BARRA.
PITALUGA: -AL MOZO- Dos vasos de vino blanco.
PAUSA
PITALUGA: Tenemos que brindar por algo.
JULIAN: Por mí no se moleste.
PITALUGA: Pero che, qué cara. ¿ Qué le pasa? ¿ Una mina? ¡ Mire la pregunta! Detrás de esa cara, siempre hay una mina.
SE ACERCA EL MOZO Y LES ALCANZA LOS DOS VASOS DE VINO.
MOZO: ¿ Que hacés. Pitaluga? ¿ Conseguiste a otro que te pague el vino?
PITALUGA: No te hagas el canchero que te hago cerrar el boliche.
JULIAN: ¿ Cómo? ¿ A usted le habla?
PITALUGA: Por supuesto. ¿ Qué tiene?
JULIAN MIRA EXTRAÑADO AL MOZO.
JULIAN VA A VER A LA MADRE. ES UNA ANCIANA DE UNOS SETENTA Y CINCO AÑOS. ESTA ACOSTADA BOCA ARRIBA. TIENE LA MIRADA FIJA EN EL TECHO. RONCA. DA LA SENSACIÓN DE QUE ESTA DURMIENDO CON LOS OJOS ABIERTOS. JULIAN SE ACERCA LENTAMENTE A LA CAMA, TRATANDO DE NO HACER MUCHO RUIDO. DE GOLPE TROPIEZA CON UNA CHATA QUE ESTA EN EL PISO HACIENDO UN GRAN ESTRÉPITO.
LA MADRE: ¿ Sos vos, nene?
JULIAN: Sí, soy yo.
LA MADRE: ¡Ah! Roberto, ¿ qué tal? ¿ Cómo estás?
JULIAN: No vieja, soy yo, Julián. ¿ Cómo te sentís?
LA MADRE: Estoy bien, apenas me duele un poco. ¿ Y tu hermano? ¿ Dónde anda? No es capaz de venir a ver a la madre alguna vez. Por suerte, Robertito siempre viene. Decime, ¿ está lloviendo?
JULIAN: No, no llueve.
LA MADRE DE GOLPE APARTA DE SÍ EL CUBRECAMA.
LA MADRE: ¡ Qué calor que tengo! No aguanto tanta frazada. Dame agua.
JULIAN VA HASTA LA MESA DE LUZ Y TOMA UNA BOTELLA DE AGUA MINERAL, LE SIRVE UN VASO Y SE LO ALCANZA.
LA MADRE: ¿ Cómo anda el consultorio?
JULIAN: Mamá, yo no tengo ningún consultorio.
LA MADRE: ¿ Cómo? ¿ Que pasó? ¿ No sos más dentista?
JULIAN: Pero mamá!
LA MADRE: Yo sabía que alguna vez ibas a hacer eso. A vos te gustaba pintar. Pero, decime,¿ de qué vas a vivir ahora?
JULIAN: Mamá, mirame, por favor, soy Julián.
LA MADRE: Yo no estoy loca, ¿ entendés? ¿ Por qué me pones nerviosa? ¿ Para eso viniste?
LA MADRE: ¿Como anda el consultorio?
JULIAN: Mamá, yo no tengo ningún consultorio.
LA MADRE: Eso ya me lo dijiste, ¿por qué repetís todo?
JULIAN: Esta bien mamá.
PAUSA
LA MADRE: ¿ Cómo está María? Podría venir a verme de vez en cuando. Pero, ¡ claro! la psicóloga está muy ocupada.
JULIAN: Mamá, yo no tengo nada que ver con María.
JULIAN HACE UN GESTO DE ABATIMIENTO Y SE QUEDA CALLADO.
LA MADRE: Yo no digo todos los días, pero alguna vez, soy la suegra, después de todo. Bien que cuando me necesitaba, yo siempre estaba. Que cuidame el nene que tengo que ir acá, que por favor que tengo un curso. ¿ Sabés lo que es esa? Una engrupida, eso es. Dame más agua.
JULIAN SE TOMA EL VASO DE AGUA. DESPUÉS SE LO ALCANZA A LA MADRE.
LA MADRE: Esta vacío.
DE GOLPE LA MADRE LE TOMA EL BRAZO CON MUCHA FUERZA.
LA MADRE: No te vayas, Roberto. Me duele mucho.
LA MADRE SE VA DURMIENDO DE A POCO. LE SUELTA EL BRAZO. JULIAN ESPERA UN RATO Y LUEGO SE VA.
LA ESCENA ES NUEVAMENTE EN EL BAR. JULIAN SE ACOMODA EN EL MOSTRADOR. EL MOZO ESTA LIMPIANDO UNAS COPAS CON UN REPASADOR.
JULIAN: Un café cortado.
EL MOZO SIGUE SU ACTIVIDAD, LUEGO PARA Y COMO A DESGANO VA HACIA LA MAQUINA DE CAFÉ. TIENE UN ESCARBADIENTES JUGANDO EN LA BOCA.
HACE EL CAFÉ Y LO SIRVE . JULIAN TOMA EL CAFÉ DESPACIO. LEVANTA LA CABEZA.
JULIAN: ¿ Pitaluga no vino hoy?
EL MOZO NO LE CONTESTA.
EL MOZO DE DETRÁS DEL MOSTRADOR Y SE VA PARA ADENTRO.
EN ESE MOMENTO ENTRA PITALUGA, PASA AL LADO DE JULIAN Y SIN MIRARLO SIGUE DERECHO HASTA LA MESA DEL FONDO, SE SIENTA Y EMPIEZA A SACAR DE UN BOLSO ENORME, DIARIOS QUE VA DOBLANDO Y ACOMODANDO SOBRE LA MESA. JULIAN NO SABE SI ACERCARSE O NO.
FINALMENTE SE DECIDE Y EMPIEZA A CAMINAR HACIA LA MESA EN QUE ESTA PITALUGA. SE PARA DELANTE DE ESTE. PITALUGA NO LO MIRA; SIGUE ACOMODANDO LOS DIARIOS.
JULIAN: Hola, ¿ cómo le va?
PITALUGA: -SIN LEVANTAR LA CABEZA- Hola.
JULIAN: Me conoce, ¿ no?
PITALUGA: ¿ Qué sé yo? Conozco tanta gente.
JULIAN: -RECITA- "El camino más alto y más desierto".
PITALUGA: ¿ Qué le pasa? ¿ Se siente mal?
JULIAN SE MAREA.
JULIAN: ¿ Se acuerda? Ayer lo invité con un vino.
PITALUGA: ¿ Y qué quiere? ¿ Que lo invite yo, ahora? Perdió, viejo, no tengo un mango.
JULIAN: No, yo lo que quería... ¡ Bah!, ya ni sé lo que quería... Chau.
JULIAN EMPIEZA A CAMINAR HACIA LA PUERTA.
PITALUGA: ¡ Eh! ¡ Espere!
JULIAN SE DA VUELTA Y MIRA A PITALUGA.
PITALUGA: Siéntese, vamos.
JULIAN SE SIENTA.
PITALUGA: ¿ Se paga una cervecita?
JULIAN ASIENTE CON LA CABEZA.
PITALUGA: -GRITÁNDOLE AL MOZO- Che gallego, traete una cerveza bien fría.
PAUSA
PITALUGA: Viene mal, ¿ eh? ¿ Qué le pasa?
JULIAN SE ENCOGE DE HOMBROS.
PITALUGA: Sonreír. Esa es la palabra. Hay que hacer un esfuerzo, a ver, dele, dele...
JULIAN: Déjeme de joder.
PITALUGA: ¿ Sabe lo que es un tipo angustiado? Un perro sarnoso. La gente le raja. La cosa está en tirar buenas ondas, poner caras, todo está bien, cómo gozo de la vida. Un tipo como usted; ojo, no lo tome a mal, ¿ eh?, es como la peste. Mire, la gente prefiere a un turro que a un triste. Es así.
JULIAN: Tiene razón, mejor me...
PITALUGA: No, no. Quédese, viejo, a mí no me molesta. Estoy acostumbrado. Acá viene cada uno. Soy de la vieja escuela, sabe las horas de vuelo que tengo yo, la de bares...
JULIAN: Me imagino.
PITALUGA LO MIRA LARGAMENTE.
PITALUGA: ¿ Qué le pasa? Vamos, cuente.
PAUSA
JULIAN: Me acabo de separar de mi mujer.
JULIAN: No es una historia muy divertida. ¿ Seguro quiere que le cuente?
PITALUGA: Dele, dele.
EL MOZO SE ACERCA Y DEJA LA CERVEZA EN LA MESA.
PITALUGA LA SIRVE EN CADA VASO Y AMBOS DAN UN LARGO TRAGO.
JULIAN NO SABE SI CONTARLE O NO. FINALMENTE SE DECIDE.
JULIAN: Nosotros, digo, mi mujer y yo, todas las noches después de cenar, nos sentábamos a ver televisión; como hace todo el mundo, supongo. La otra noche, estábamos viendo un programa con premios. Yo estaba como embotado, eso, embotado. De golpe, mi mujer, Lucy, me pide que le haga masajes en el pie. Siempre le gusta que le esté haciendo masajes, es casi un vicio. Bueno, empiezo a masajearle el pie, sin mucho entusiasmo para ser franco, cuando siento -esto no lo va a creer-, tengo la sensación que...
PAUSA
De que le estaba tocando la pata a un animal. Era algo muy fuerte, lo sentía en todo el cuerpo. No lo podía aguantar. Sin que se diera cuenta dejé el pie y traté de no pensar mas en eso. Pero ella insistía, insistía y me ponía el pie encima de la rodilla para que siguiera con el masaje. Empecé de nuevo y... otra vez, pero con más fuerza, me vino esa sensación de...
Me levanté, fui hasta el baño; metí la cabeza bajo la canilla y traté de calmarme. Me asustaba la idea de volver al living, así que, disimuladamente, me fui para el dormitorio y me acosté.
JULIAN SE QUEDA CALLADO.
PITALUGA: Mejor nos tomamos otra cerveza.
LE HACE UNA SEÑA AL MOZO.
PAUSA
JULIAN: Al día siguiente, me levanté bien. Mi mujer me preparó el desayuno como todas las mañanas.
Llevé a la nena a la escuela y pensaba en todo lo que me había pasado como en una pesadilla.
PAUSA
Pero a la noche. JULIAN APURA EL VASO DE CERVEZA.
Estábamos viendo televisión de nuevo. Esta vez era un programa cómico... cuando pasó otra vez. Todo lo mismo, pero más fuerte. Llegué a sentir nauseas. Así que traté de apartarme suavemente del pie de Lucy; me levanté del sillón y me encerré en el baño; hasta que se me fue pasando poco a poco.
LARGA PAUSA
PITALUGA: -MIENTRAS TERMINA EL VASO DE CERVEZA- ¿ Y? ¿ Qué más?
JULIAN: Nada más. Eso es todo.
PITALUGA: ¿ Eso es todo? Yo pensé que la había encontrado con un amigo en la cama. Algo así.
JULIAN: Usted no entiende. Me tuve que ir. PAUSA .No aguantaba más.
LARGA PAUSA
JULIAN: No sé lo que me pasa. ¿ Usted sabe lo que es eso? Ya no sé quién soy; me miro al espejo a cada rato. Me digo, a ver, ¿ con qué te vas a salir ahora?
PITALUGA BOSTEZA.
JULIAN: A usted no le importa nada lo que le cuento, ¿ no?
PITALUGA LO MIRA LARGAMENTE.
PITALUGA: Si yo supiera donde voy a dormir esta noche, estaría más tranquilo. No sé, me estaré achanchando; sí señor, hoy, me gustaría saber a esta hora, ya, dónde me voy a tirar.
JULIAN: ¿ Qué? ¿ No tiene donde ir?
PITALUGA: No.
JULIAN SE QUEDA UN RATO PENSATIVO.
JULIAN: Si quiere, puede venir a donde duermo yo. Me prestaron un departamento de un ambiente aquí, muy cerca. Prestado, eh!
LA ESCENA ES AHORA EN UN DEPARTAMENTO DE UN AMBIENTE MEDIANO. HAY DOS COLCHONES EN EL PISO. TODO ESTA SUCIO. HAY BASURA TIRADA, UN CAJÓN DE FRUTAS. TODO DA ASPECTO DE SORDIDEZ.
ENTRAN JULIAN Y PITALUGA.
JULIAN: Adelante, pase, está un poco desarreglado. Acomódese por ahí.
PITALUGA: ¿ De dónde sacó este departamento? Qué mugre, viejo.
JULIAN: Es de un amigo que lo tiene en venta. Si no le gusta...
PAUSA
PITALUGA: Bueno, ya tenemos un problema solucionado. Ahora viene el segundo.
JULIAN: ¿ Qué segundo? ¿ De qué habla?
PITALUGA: Hambre. Tengo hambre. ¿ Usted no?
JULIAN: No.
PITALUGA: ¿ No? ¿ Por qué no se fija en la heladera...?
JULIAN VA HASTA LA HELADERA. LA ABRE.
JULIAN: Hay dos bananas y media.
PITALUGA: ¿ Qué más?
JULIAN: Nada, nada más.
PITALUGA: ¡ Que desastre, viejo! ¿ Ni un huevo tiene en la heladera?
JULIAN: No, ni un huevo.
PITALUGA: Cómo esta cambiando este país. Antes abrías una heladera y por lo menos tres huevos había
JULIAN: ¡ Oiga! ¿ Quiere las bananas, o no?
PITALUGA: Está bien. Pero las como en un plato. Con cubiertos.
JULIAN LO MIRA CON BRONCA. PUTEA MOVIENDO LA BOCA PERO SIN EMITIR SONIDO ALGUNO.
PITALUGA: ¿ Podemos tostar el pan?
JULIAN: ¿ Qué pan? No hay pan.
PITALUGA: ¿ Para qué invita gente a cenar, si no tiene nada, viejo?
JULIAN: ¿ Y quién lo invito?
PITALUGA: Mire, no vamos a discutir, yo soy un señor, no soy un cualquiera, doy por sentado cosas que para usted evidentemente no son así.
JULIAN: ¿ De qué habla?
PITALUGA: Yo, a usted, en ningún momento, y escuche bien, en ningún momento le falté el respeto. ¿ Está claro? Si yo invito a alguien a mi casa, lo menos que puedo hacer es convidarle con lo que tengo.
JULIAN: ¿ Y con eso?
PITALUGA: Por ejemplo: ¿ qué pasa con el vino?
JULIAN: ¿ Qué vino?
PITALUGA: Esas dos botellas que tiene ahí .
JULIAN: ¡ Ah! No son mías. Ni hablar, son del dueño del departamento.
PITALUGA: ¡ La propiedad privada! Déjese de macanas.
JULIAN: No, no. No son mías.
PITALUGA VA HACIA EL ESTANTE Y TOMA UNA BOTELLA. DESPUÉS BUSCA EN LOS CAJONES DE LA COCINA UN ABRIDOR. CUANDO LO ENCUENTRA COMIENZA A GIRARLO PARA DESCORCHAR LA BOTELLA.
JULIAN: ¿ Qué hace? Déjela donde estaba.
PITALUGA SIGUE EN LO SUYO SIN PRESTARLE ATENCIÓN.
JULIAN SE ACERCA A PITALUGA.
JULIAN: Déjela.
PITALUGA SIGUE ABRIENDO LA BOTELLA. JULIAN SE TIRA SOBRE PITALUGA Y LA AGARRA. LOS DOS FORCEJEAN.
JULIAN: ¡ Déjela, carajo!
FINALMENTE JULIAN SE QUEDA CON LA BOTELLA EN LA MANO.
LOS DOS ESTAN AGITADOS. PITALUGA SE SIENTA. SE HACE EL DISTRAÍDO.
PITALUGA: ¿ y la otra banana?
JULIAN ESTA PARADO CON LA BOTELLA EN LA MANO, NO SABE QUE HACER. PITALUGA TARAREA EL TANGO "NARANJO EN FLOR".
PITALUGA: Qué tangazo, ¿ no? A mí me gusta en la versión del Polaco.
SIGUE CANTANDO.
JULIAN DEJA DESPACIO LA BOTELLA EN EL ESTANTE Y VA HACIA LA COCINA. PONE LAS BANANAS EN UN PLATO Y SE LO ALCANZA A PITALUGA.
ESTE EMPIEZA A COMER DESPACIO.
PAUSA
PITALUGA: ¿ Usted qué quería ser cuando era pibe?
JULIAN NO CONTESTA
PITALUGA: Yo quería ser verdulero. Quería tener un mercadito. ¿Adónde iba? Ah, si!
Ese era mi sueño. Las manzanas lustrosas, las naranjas bien acomodadas y la lechuga mojada apilada en los cajones... y yo, atrás del mostrador, con el delantal blanco. La gente del barrio me conoce, me saluda. ¡ Qué supermercados ni ocho cuartos! Ni caja registradora necesito. Un lápiz, un papel y a otra cosa.
HAY UN LARGO SILENCIO. JULIAN SE TIRA BOCA ARRIBA EN UN COLCHÓN.
PONE LOS BRAZOS BAJO LA NUCA.
JULIAN: A mí me hubiera gustado ser arquitecto...
PITALUGA: ¿ Y? ¿Qué pasó?
JULIAN: Nada: estudié para perito mercantil. Mi viejo decía que esa era una carrera con futuro... Acá estoy, vendiendo enciclopedias.
PITALUGA: Y si hubiera terminado arquitectura, estaría vendiendo enciclopedias igual.
JULIAN: No sé. La vida es tan extraña. A lo mejor me casaba con la hija de un empresario que quería hacer montones de edificios... O no. O decoraba livings o construía una iglesia. O le diseñaba la verdulería a usted.
PITALUGA: Ah, no. Yo no necesito arquitecto. La tengo toda en la cabeza. No voy a andar gastando plata en eso.
JULIAN: Bueno, un consejo, un asesoramiento, nunca están de más.
PITALUGA: No sé.
PAUSA
PITALUGA: ¡ Pero qué negocio, viejo! Haya crisis o no, la gente tiene que comer, sí o sí. Además, la verdura es barata, puede ser que la fruta esté un poco cara ahora. ¿Adónde iba? ...Tengo hasta el lugar. Tiene que ser en la Boca, cerca del río. No me interesa ni Barrio Norte ni Belgrano. Esa es gente pituca, compran en el supermercado. Hay que volver al barrio.
JULIAN SE SIENTA EN EL COLCHÓN.
JULIAN: En la puerta un gran cartel de neón a dos colores. La vidriera con marcos de madera y en la caja una computadora que le haga el stock al instante y le facture la mercadería.
PITALUGA: No, no, de ninguna manera. ¿ Dónde vio una verdulería con computadora?
JULIAN: Podríamos incluir música funcional.
PITALUGA: Oiga, ¿ la quiere cortar?, yo tengo una radio Spica, busco un buen programa de tango y a otra cosa.
JULIAN: Usted es medio reaccionario, viejo. El mundo avanza. ¿ Cómo va a poner una verdulería como hace treinta o cuarenta años?
PITALUGA: ¿ Y a usted qué le importa? ¿Que se mete?
JULIAN: Después es muy importante cómo luce la mercadería. Visualmente. Tiene que combinar bien los colores: las naranjas al lado de las mandarinas. Los limones en la otra punta. Las manzanas pegadas a las zanahorias.
PITALUGA: Espere un poco. ¿ De quién es la verdulería?
JULIAN: Adentro la pintamos toda de gris y en el piso ponemos baldosas rojas.
PITALUGA: Oiga...
JULIAN: Tiene que ser al mismo tiempo un lugar confortable y alegre.
PITALUGA SE ACERCA A JULIAN.
PITALUGA: ¡ Pare! La corta, se acabó, no opina más. ¿ Entendió?
JULIAN: ¿ Qué le pasa?
Pitaluga: Nada; no me pasa nada. Se acabó el tema.
JULIAN: Bueno, tampoco es para ponerse así.
PITALUGA SE QUEDA CALLADO MASCULLANDO EN UN RINCON.
JULIAN: Yo quería ayudar.
PITALUGA SE HACE EL ENOJADO Y NO CONTESTA. JULIAN VA HASTA EL ESTANTE EN DONDE ESTÁN LAS BOTELLAS DE VINO Y TOMA UNA. BUSCA EL SACACORCHOS Y LA ABRE. TOMA DOS VASOS, LOS LLENA Y
LE ALCANZA UNO A PITALUGA.
JULIAN: Tome. Sírvase.
PITALUGA SE HACE EL INTERESANTE Y NO TOMA EL VASO.
JULIAN: ¿ Qué? ¿ Lo va a despreciar? Vamos, agarre, dele.
PITALUGA TOMA EL VASO Y COMIENZA A BEBER MUY DESPACIO.
ESTAN UN RATO EN SILENCIO.
PITALUGA: Tengo que elegir un lindo nombre. El nombre es muy importante.
JULIAN: Algo en inglés. ¿ No vio que ahora todos los negocios tienen nombre en inglés? Algo así como Green o Potatoes.
PITALUGA: No, ¿ qué inglés? Ya lo tengo. Le voy a poner... San Cayetano. ¿Que tal? ¿ Eh?
JULIAN: A mi Green me suena más fino.
PITALUGA: ¿ Y quién quiere ser fino? Esto es una verdulería, no una boutique Está claro, ¿ no? Yo pulóveres no vendo, vendo lechuga, rabanitos.
JULIAN: Está bien. Usted es el que organiza el negocio. Bueno, ¿ cuándo largamos?
PITALUGA: Aramos, dijo el mosquito. ¿ Cómo largamos? Largo, querrá decir. En cualquier momento. Estoy esperando un crédito bancario y chau.
JULIAN: ¡ Ah! Un crédito. Y, ¿cómo va a conseguir el crédito?
PITALUGA: Y qué sé yo, algún amigo, no sé, algo va a aparecer . ¿Adónde iba? Ah! Tengo sed. Soda, quiero soda.
PITALUGA VA HASTA LA HELADERA Y LA ABRE. SALE LA MADRE DE JULIAN DE ADENTRO DE LA HELADERA .-JULIAN NO LA VE .SOLO LA VE PITALUGA.
LA MADRE: Dígale que tenga cuidado con lo que dice. El es muy impulsivo. Seguro que le va a decir ahora que quiere ser socio en la verdulería. El es casi un profesional. Que no se olvide. Que van a decir en la familia. ¡Un hijo verdulero! A mi eso no me lo hace. Siempre fue medio raro. Tiene cada cosa.
Que me escuche Roberto.
PITALUGA: Escuche Roberto.
JULIAN: Que Roberto? Ud. también con eso.Soy Julian.
LA MADRE: El me entiende. Para eso lo hice estudiar? Eh? Yo no tengo hijos verduleros.
PITALUGA: Para eso lo hizo estudiar? (A JULIAN)
JULIAN: ¿De que me habla?
LA MADRE: El padre estaba orgulloso de él. Decía: La segunda edición corregida y aumentada.
PITALUGA: La segunda edición corregida y aumentada.
LA MADRE: Siempre lo decía, pobrecito, que en paz descanse. Trabajaba todo el día como un burro, eso hacia y para qué? Para tener un hijo verdulero.
PITALUGA: ¡Verdulero!
LA MADRE TOMA UNA SODA Y LE TIRA UN CHORRO A PITALUGA QUIEN SE AGACHA Y LO RECIBE JULIAN.
LA MADRE: Basta, se acabó.
LA MADRE SE VA MIENTRAS DICE:
LA MADRE: Acordate lo que te dije, Roberto.
JULIAN: Pero que hace! Mire como me puso.
JULIAN SE SECA CON UNA TOALLA. PITALUGA CIERRA LA HELADERA Y LA MIRA ASUSTADO.
JULIAN: ¿Y la soda?
PITALUGA NIEGA CON LA CABEZA.
EN ESE MOMENTO SUENA EL TIMBRE DE LA PUERTA DE CALLE.
PITALUGA Y JULIAN SE MIRAN.
PITALUGA: ¿ Espera a alguien?
JULIAN: No.
JULIAN VA HASTA LA PUERTA Y LA ABRE. ENTRA COMO UNA TROMBA LA MUJER DE JULIAN, LUCY. ESTA VESTIDA CON UN TAPADO UN POCO ANTIGUO. LLEVA APRETADA LA CARTERA EN UNA MANO Y SE LA VE ALGO ASUSTADA.
JULIAN: ¿ Vos acá?
LUCY ENTRA Y MIRA A PITALUGA CON MIEDO. OBSERVA EL LUGAR. PONE CARA DE ASCO. SE PARA EN MEDIO DEL DEPARTAMENTO Y MIRA TODO. JULIAN, QUE SE HABÍA QUEDADO CON LA MANO EN EL PICAPORTE DE LA PUERTA, LA CIERRA.
LUCY: ¿ Cómo estás?
JULIAN: Bien, estoy bien. SEÑALANDO A PITALUGA te presento al señor Pitaluga. Mi mujer, Lucy.
LUCY SE ACERCA Y LE DA LA MANO A PITALUGA.
LUCY: Mucho gusto.
PITALUGA HACE UN SONIDO ININTELIGIBLE CON LA BOCA Y LE DA LA MANO.
LUCY: Bueno. Aquí estoy.
PAUSA
LUCY: ¿ Estás seguro de que estás bien?
JULIAN: Sí, de verdad, estoy bien. ¿ Vos cómo...
LUCY: Hoy se me rompió la plancha.
HACE UNA PAUSA
Estaba en la cocina, planchando, la apoyé en la mesa y se resbaló.
JULIAN: Mandala a arreglar.
LUCY: No, ya no se puede. La última vez que la mandé a arreglar el muchacho me dijo: si se le rompe de vuelta, tírela. Cómo se ve que no es de él la plancha. Vos sabes que yo sin plancha no... ¿ Estas bien? Seguro que..
LUCY SE PONE A LLORAR. LLORA DESPACIO COMO UNA NENA.
JULIAN: Tranquila, ¿ qué te pasa?
LUCY: Encima.
JULIAN: Sí.
LUCY: Ayer se me rompió el lavarropas... estaba andando y de golpe hizo un ruido terrible. Toda la ropa llena de aceite, toda manchada. ¿ A vos te parece?... y ahora la plancha. Se rompe una cosa y se rompe todo.
SE QUEDA CALLADA.
LUCY: Se me está juntando toda la ropa. No puedo vivir sin plancha y sin lavarropas..
PITALUGA: Yo puedo.
LUCY: Puede, ¿ qué?
PITALUGA: Vivir sin plancha y sin lavarropas.
LUCY: Sí, usted supongo que sí.
LUCY LO MIRA A JULIAN.
JULIAN: Bueno, ¿ qué necesitás?
LUCY: ¡ ¿ Cómo, que necesito?!
DIRIGIÉNDOSE A PITALUGA. Me pregunta qué necesito. Se va de casa de golpe, sin ninguna razón, sin decir nada y... me pregunta -no me tengo que poner nerviosa- qué necesito. Nada, no necesito nada. -GRITA-.
JULIAN: No hagas escenas ahora.
LUCY: No, si yo me porto bien, me porto bien.
PITALUGA: ¿ Por qué no se sienta?
JULIAN: No, ella ya se va.
LUCY: Tiene razón, gracias, caballero.
LUCY SE SIENTA.
SE PRODUCE UN TENSO SILENCIO. LUCY DA GOLPECITOS EN EL BORDE DE LA SILLA.
LUCY: Necesito que me des plata.
JULIAN SACA LA BILLETERA Y SE LA DA.
JULIAN: Sacá lo que quieras.
LUCY TOMA LA BILLETERA Y NO SABE QUE HACER. LUEGO LA ABRE.
LUCY: No tenés mucho.
JULIAN: Llevate lo que hay.
LUCY: Pero.
PITALUGA: Permítame.
PITALUGA TOMA LA BILLETERA, ELIGE UN BILLETE Y SE LO DA A LUCY QUIEN LO TOMA.
LUEGO SE FIJA CUANTO QUEDA EN LA BILLETERA Y SE LO ALCANZA A JULIAN.
JULIAN: Y usted, ¿ qué se mete?
JULIAN TOMA LA BILLETERA, LA DA VUELTA, LA VACIA COMPLETAMENTE Y LE DA TODA LA PLATA A LUCY.
LUCY: La nena pregunta por vos todo el tiempo.
JULIAN ACUSA EL GOLPE.
JULIAN: Decile que estoy de viaje. Que me mandaron al sur a vender.
PAUSA
JULIAN: ¿ Qué más querés?
LUCY TARDA EN CONTESTAR.
LUCY: Nada, nada más, no quiero nada más.
SE LEVANTA Y SE VA. PITALUGA Y JULIAN SE QUEDAN UN RATO CALLADOS. A JULIAN SE LO VE MAL. PITALUGA LE ALCANZA UN VASO DE VINO QUE HABÍA DEJADO SOBRE LA MESA.
PITALUGA: Tome, le va a hacer bien.
JULIAN TOMA EL VASO.
PITALUGA: Vamos a brindar.
JULIAN: ¿ Por qué?
PITALUGA: ¿ Como por qué? Por lo único importante, por la verdulería. Entre usted y yo vamos a hacer un gran negocio.
JULIAN HACE GESTO DE ABATIMIENTO.
PITALUGA: Mire, para que vea que realmente lo estimo, lo dejo que ponga el nombre que quiera. ¿Como era? ¿ Cómo era?
JULIAN: Green, Grandes verdulerías Green.
SE QUEDAN UN RATO CALLADOS.
JULIAN: No va a andar, no va a andar.
PITALUGA: ¿ Cómo no va andar? Usted se ocupa del diseño y yo de la venta. Es perfecto. No va a tener que ir por ahí vendiendo enciclopedias.
JULIAN: ¿ Le parece?
APAGON.
AHORA ES LA MAÑANA DEL DIA SIGUIENTE. AMANECE. LA LUZ SE FILTRA SUAVE POR LA VENTANA. JULIAN ESTA DURMIENDO TIRADO EN UN COLCHÓN.
PITALUGA DUERME SENTADO EN UN SILLÓN, RONCA. JULIAN SE DESPEREZA Y SE LEVANTA MUY DESPACIO TRATANDO DE NO DESPERTAR A PITALUGA. VA HASTA EL BAÑO, LUEGO SALE Y SE VISTE. TOMA EL PORTAFOLIO Y SIGILOSAMENTE EMPIEZA A CAMINAR HACIA LA PUERTA.
PITALUGA: ¿ Dónde va?
JULIAN SE QUEDA CLAVADO EN EL LUGAR.
PITALUGA SE INCORPORA EN EL SILLÓN TODAVÍA MEDIO DORMIDO.
MIRA INTERROGANTE A JULIAN.
JULIAN: A... trabajar.
PITALUGA: No entiendo. A trabajar, ¿ a dónde?
JULIAN SE QUEDA CALLADO.
PITALUGA: No me diga que va a ir a vender esas mugrientas enciclopedias. ¿ Para qué hablamos? ¿ Qué pasa con la verdulería?
JULIAN: Bueno; mientras tanto.
PITALUGA: Usted me está cargando, ¿ eh? Diga la verdad. Me tomó para la joda.
JULIAN: No, por favor, no se ponga así.
PITALUGA: ¿ Qué hacemos con la verdulería?.
JULIAN: Escúcheme. Después lo charlamos. Ahora tengo que ir a ver un cliente.
JULIAN EMPIEZA A CAMINAR HACIA LA PUERTA. DE GOLPE PITALUGA SE LEVANTA Y SE ABALANZA SOBRE JULIAN. LE ARRANCA EL PORTAFOLIO, ABRE EL MISMO Y TIRA LOS FOLLETOS POR TODO EL DEPARTAMENTO.
UNA VEZ QUE VACÍA EL PORTAFOLIO LO TIRA EN UN RINCÓN.
JULIAN SE QUEDA PARALIZADO SIN ATINAR A REACCIONAR.
JULIAN: Usted está loco.
JULIAN EMPIEZA A CAMINAR HACIA EL PORTAFOLIO, CUANDO ESTA POR AGARRARLO, PITALUGA LO APUNTA CON UN REVOLVER.
PITALUGA: Yo que usted no lo haría.
JULIAN LO MIRA ATERRORIZADO.
JULIAN: ¿ Qué hace? Tenga cuidado. A ver si se le escapa un tiro.
PITALUGA: Siéntese.
JULIAN SE SIENTA DESPACIO EN UNA SILLA.
PITALUGA: Bueno, ahora vamos a relajarnos. Nada de nervios. Vamos a hablar un poco.
PITALUGA SE SIENTA SOBRE LA MESA Y APOYA EL REVOLVER EN LA MISMA.
PITALUGA: Quiero un café bien cargado y con una gota de leche fría.
JULIAN PONE CARA DE NO ENTENDER NADA.
PITALUGA: Quiero el café, ahora.
JULIAN TITUBEA. NO SABE QUE HACER.
PITALUGA: ¿ Y?
JULIAN VA HASTA LA COCINA Y VUELVE DONDE ESTA PITALUGA.
JULIAN: Che, dejémonos de pavadas, ¿ qué le pasa?
PITALUGA: Apurando el café. A este departamento vamos a tener que hacerle algunos arreglitos.
JULIAN: ¿ Qué arreglitos? ¿ De qué habla? El departamento no es mío.
PITALUGA: Vamos a pintar todo de color amarillo y los marcos azules, hay que ponerlo más alegre.
JULIAN: Escúcheme Pitaluga, si usted es un buen tipo, viejo, ¡ cómo me va a hacer esto, vamos!
PITALUGA: ¿ Y el café? ¿ Qué pasa con el café?
JULIAN: Ya va a estar.
PITALUGA: Vamos a hacer de cuenta que este es el cuartel general: operación verdulería. Estrategias a seguir a fin de lograr los objetivos planteados. ¡ Eh!, ¿ qué tal?
JULIAN LE SIRVE EL CAFÉ.
JULIAN: Escúcheme Pitaluga, seamos sensatos, vamos a hablar.
PITALUGA: ¡ Como no! No hay inconveniente, adelante...
JULIAN SE PASEA NERVIOSO.
JULIAN: Si no tenemos un mango, ¿ cómo vamos a poner la verdulería?
PITALUGA: Ese es justamente su problema. Va a tener que pensar algo.
JULIAN: ¿ Cómo, mi problema? ¿ De dónde voy a sacar la plata?
PITALUGA: Piense, piense, no va a dejar pasar, así nomás, esta oportunidad. El mundo es de los ganadores. ¡ Vamos! No se achique.
JULIAN: Usted parece que no entiende. No tengo un mango; se equivocó de tipo.
PITALUGA: Es muy difícil que yo me equivoque. PAUSA
PITALUGA LO MIRA FIJAMENTE.
PITALUGA: Usted tiene un departamento, ¿ no?
JULIAN: ¿ Que yo qué?... Sí, tengo un departamento, en el que vive mi mujer y la nena. ¿ Y, qué pasa con eso?
PITALUGA: Muy sencillo. Lo vende y listo.
JULIAN: ¿ Cómo que lo vende y listo? ¿ Y qué hago con mi mujer y la nena?
PITALUGA: ¿ Y yo que sé? Me viene con cada pregunta, viejo. Estos son detalles. Todo se arregla. Lo importante es que vamos a poner la verdulería. Lo importante, lo único importante es, que el sueño de toda una vida se haga realidad. ¿ Está claro? Una vez, una única vez, que algo, no fracase. ¿ Que le parece?
JULIAN SE QUEDA CALLADO.
PITALUGA: ¿ Pero usted se fijó cómo vive? ¿ Que quiere? Sentarse todas las noches a ver pelotudeces por televisión. A tocarle el pie a su mujer. ¿ Eso quiere?
JULIAN: Bueno tampoco se trata de exagerar. lo que en todo caso vamos a hacer es poner una verdulería. No vamos a escalar el Himalaya.
PITALUGA: No interesa. Lo que vamos a hacer, es cambiar la historia. Basta de dejarse llevar, ahora paramos, pensamos un poco y ¡ zas!, ponemos la verdulería.
MIENTRAS PITALUGA HABLABA, JULIAN MIRABA ATENTAMENTE EL REVOLVER QUE ESTA APOYADO EN LA MESA.
JULIAN: Es de juguete.
PITALUGA: ¿ Qué?
JULIAN: El revólver, es de juguete.
JULIAN TOMA EL REVOLVER.
JULIAN: Es de plástico. ¡Que hijo de puta!
PITALUGA: ¿ Y qué pensaba? A mí no me gustan las armas, yo soy hombre de paz.
JULIAN VA HASTA LA PUERTA Y LA ABRE.
JULIAN: Chau Pitaluga.
PITALUGA SE LEVANTA DESPACIO Y CON PASO CANSINO VA HASTA LA PUERTA. CUANDO LLEGA A ESTA SE DA VUELTA PARA DECIRLE ALGO A JULIAN PERO NO DICE NADA Y SE VA.
LA ESCENA ES NUEVAMENTE EN EL BAR.
JULIAN ESTA SENTADO EN UNA MESA. EL MOZO SE ACERCA.
JULIAN: Tráigame un vaso de vino blanco.
EL MOZO VA HASTA LA BARRA Y AL RATO LE TRAE UN CAFÉ Y SE LO DEJA EN LA MESA.
JULIAN LO MIRA ATÓNITO.
JULIAN: ¡ Oiga! Le dije un vaso de vino.
EL MOZO NO LE CONTESTA.
JULIAN MIRA LA TAZA DE CAFÉ, Y LENTAMENTE LA LEVANTA Y SE TOMA EL CAFE. EN ESE MOMENTO ENTRA PITALUGA. SIN DECIR NADA, SE SIENTA A SU MESA. JULIAN LO MIRA.
PITALUGA: Pregúnteme dónde estuve. Dónde estuve pregúnteme.
JULIAN NO LE CONTESTA.
PITALUGA: Dele, dele, pregunte.
JULIAN: -A DESGANO- ¿ Dónde estuvo?
PITALUGA: Zan, zan, zan. En la Boca.
JULIAN: ¿ Y?
PITALUGA: ¿ Cómo, y? ¿ Cómo, y? Vi un local de locura. Escuche, cortada Pinzón. Es un local chico... pasillo al fondo... un chiche.
JULIAN: ¿ Cómo, pasillo al fondo?
PITALUGA: Sí, se ve que era un departamento al fondo de un pasillo, que lo hicieron local.
JULIAN: ¡ Qué interesante! Debe pasar mucha gente por el pasillo.
PITALUGA: Imagínese... Oiga, ¿ usted me está cargando?
JULIAN: Mire, ¿ por qué no me deja tranquilo, eh?
PITALUGA: Es sin llave, y el alquiler es muy barato.
JULIAN TOMA EL CAFÉ EN SILENCIO.
PITALUGA: No va... ¿ no?
JULIAN: Vaya, vaya Pitaluga, haga su vida, yo tengo muchos problemas. Hoy otra vez no vendí nada. En lo que va del mes no gané ni para cigarrillos.
PITALUGA SE QUEDA EN SILENCIO, LUEGO SIN DECIR NADA SE LEVANTA Y SE VA. DESPUÉS DE UN RATO JULIAN LLAMA AL MOZO Y ESTE SE ACERCA.
JULIANA: Mozo, quiero un sandwich de jamón y queso sin corteza y con manteca.
ANTES DE QUE JULIAN TERMINE LA FRASE EL MOZO SE DA VUELTA Y SE VA HASTA EL MOSTRADOR.
JULIAN: -GRITANDO- Sin corteza y con manteca.
DESPUÉS DE UN MOMENTO VUELVE EL MOZO CON UN SANDWICH DE PAN FRANCÉS CON TODA LA CORTEZA. LO PONE SOBRE LA MESA. JULIAN MIRA EL SANDWICH CON CARA DE QUE ESTA ASQUEROSO. EN ESE MOMENTO ENTRA LUCY. LO BUSCA CON LA MIRADA HASTA QUE LO UBICA. SE ACERCA DESPACIO HASTA LA MESA EN DONDE ESTA JULIAN.
JULIAN LEVANTA LA CABEZA Y LA MIRA.
JULIAN: ¿ Qué pasa ahora? Ya sé, se rompió otra vez la plancha.
LUCY: ¿ Me puedo sentar?
JULIAN LE SEÑALA LA SILLA. LUCY SE SIENTA. SE QUEDAN UN RATO CALLADOS. JULIAN DEJA DE COMER Y APARTA DE SI EL SANDWICH.
LUCY: El sandwich. ¿ Está rico?
JULIAN: No, está horrible.
SE MIRAN.
LUCY: Ayer hice arroz a la valenciana.
JULIAN: ¿ Y qué tal te salió?
LUCY: No sé, El experto sos vos... te gustaba mucho.
JULIAN: Bueno. Yo me tengo que ir.
LUCY: Te guardé un poco.
JULIAN: ¿ Qué?
LUCY: Te guarde un poco en la heladera. Si querés te lo caliento y lo comés.
LUCY TOMA LA MANO A JULIAN.
LUCY: La nena está en la escuela. Te podés quedar a dormir la siesta si querés.
LUCY LEVANTA LA PIERNA Y SE LA APOYA EN LA RODILLA. JULIAN PEGA UN SALTO.
JULIAN: Mirá, otro día. Lo que pasa es... que tengo mucho que hacer.
LUCY: Vos no eras así. ¿ Qué te pasa? Sólo estoy tratando de ser amable.
JULIAN: No, si yo te lo agradezco.
LUCY EMPIEZA A GRITAR.
LUCY: Yo no soy ninguna basura. ¿ Entendés?
JULIAN: No grités que la gente nos mira.
LUCY: ¿ Qué gente? Si no hay nadie.
JULIAN: Tranquila, quedate tranquila.
LUCY LO EMPUJA.
LUCY: No me trates como si fuera loca. Vos estás loco, ¿ me entendés? No yo, vos sos el loco de mierda.
JULIAN: Pero pará. ¿ Qué te pasa?
LUCY: Escuchame bien. No quiero ver más esa cara de marmota que tenés.
LUCY SE LEVANTA, TIRA LA SILLA AL SUELO Y SE VA.
JULIAN: Pero.
JULIAN ESTA NUEVAMENTE CON EL PORTAFOLIO BAJO EL BRAZO TOCANDO EL TIMBRE DE LA CASA DE LA MISMA MUJER DE LA ESCENA ANTERIOR EN QUE TRATABA DE VENDER LA ENCICLOPEDIA. SE LO VE ABATIDO. TOCA EL TIMBRE CASI CON DESESPERACIÓN.
JULIAN: Bueeeenos días estimada señora. Nuevamente la molesto de la editorial...
LA SEÑORA LE CIERRA LA PUERTA.
JULIAN TRAGA SALIVA. TRATA DE RECOMPONERSE Y TOCA EL TIMBRE NUEVAMENTE.
LA SEÑORA ABRE NUEVAMENTE LA PUERTA.
LA SEÑORA : ¿ Qué desea?
JULIAN ENTRA.
JULIAN: ¿ Cómo? ¿ No se acuerda? Yo pasé al otro día a ofrecerle una hermosa enciclopedia.
LA SEÑORA: La verdad, no me acuerdo.
JULIAN: Sí, ¿ cómo no? Si me dijo que volviera en una semana. Bueno, acá estoy .
LA SEÑORA: ¿ Qué día fue?
JULIAN: ¿ Qué? ...El martes de la semana pasada.
LA SEÑORA: ¿ A qué hora?
JULIAN: A... la mañana.
LA SEÑORA SE QUEDA PENSATIVA.
LA SEÑORA: No. No me acuerdo. ¿ No habrá sido la vecina de al lado?
Esa no sale nunca de la casa. Se la pasa mirando por la ventana. Debe ser ella. Porque yo, no me acuerdo.
JULIAN: No -GRITANDO- Era usted; estoy seguro.
LA SEÑORA: ¿ Qué le pasa? ¿ Está nervioso?
JULIAN SE ACERCA A LA MESA Y EXTIENDE LOS FOLLETOS EN ELLA. ACCIDENTALMENTE HACE CAER UN CENICERO AL PISO ENSUCIANDO CON CENIZAS EL SUELO. LA SEÑORA, COMO EN UN ACTO REFLEJO, TOMA UN ESCOBILLON Y SE PONE A BARRER.
JULIAN: Disculpe.
PAUSA.
JULIAN: Bueno, como le decía el otro día, se trata de una verdadera ganga.
LA SEÑORA: Es muy raro, porque yo a la mañana es muy difícil que esté en casa. Cuando no estoy comprando algo estoy en la peluquería o voy a visitar a mi amiga Felisa. ¿ A qué hora era?
JULIAN LA MIRA INTENSAMENTE. HACE UN ESFUERZO POR DOMINARSE.
JULIAN: No sé. Cerca del mediodía.
LA SEÑORA: No le digo, a esa hora es imposible encontrarme en casa.
JULIAN LA TOMA DE UN BRAZO FUERTEMENTE.
JULIAN: Terminelá, ¿ quiere? ¿ Compra o no compra la enciclopedia?
LA SEÑORA: Oia, ¿ qué le pasa? ¿ Se volvió loco? A mí no me toca, diga.
LA SEÑORA EMPIEZA A TIRARLE A JULIAN TODOS LOS OBJETOS QUE ENCUENTRA A MANO.
LA SEÑORA: Se va; ¿ me entendió? Una por ser amable. Desgraciado, infeliz.
JULIAN ATAJA COMO PUEDE LAS COSAS QUE ELLA LE TIRA, HASTA QUE LA TOMA DE LOS BRAZOS PARA QUE DEJE DE HACERLO. LA SEÑORA LE APLICA UN RODILLAZO EN LOS GENITALES. JULIAN SE DOBLA DE DOLOR, ENTONCES LE DA UNA TROMPADA A LA SEÑORA QUE CAE GOLPEÁNDOSE LA CABEZA CON UNA MESITA. QUEDA TIRADA EN EL PISO SIN MOVERSE.
LARGA PAUSA.
JULIAN PRESA DE PÁNICO TRATA DE REANIMARLA SIN RESULTADO. EMPIEZA A RETROCEDER DE ESPALDAS HASTA LA PUERTA. LA ABRE Y SE VA.
LA ESCENA ES NUEVAMENTE EN EL BAR.
JULIAN ENTRA AL BAR. ESTA SHOCKEADO. CAMINA TAMBALEANTE. SE ACERCA AL MOSTRADOR. EL MOZO LO MIRA.
JULIAN: ¿ Qué me mira?
EL MOZO APARTA LA VISTA.
JULIAN: Quiero una ginebra.
SE SIENTA EN UNA BANQUETA.
SE TOMA LA CABEZA CON LAS MANOS.
JULIAN: ¿Para cuando la ginebra? Necesito una...ginebra
EL MOZO NO LE CONTESTA.
EL MOZO SE LA SIRVE.
JULIAN SE LA TOMA DE UN TRAGO COMO SI TOMARA UN VASO DE AGUA.
JULIAN: Otra. Doble.
EL MOZO LE SIRVE EN UN VASO GRANDE. JULIAN SE LA TOMA DE UN TRAGO, LEVANTA EL VASO VACÍO Y LO MIRA. LUEGO LO TIRA CONTRA LA VIDRIERA UBICADA ATRÁS DEL MOSTRADOR. SE DA VUELTA Y EMPIEZA A CAMINAR HACIA LA CALLE. EN ESE MOMENTO ENTRA PITALUGA. SE LO VE ENTUSIASMADO, CASI EUFÓRICO.
PITALUGA: Hola, hola, ¿ qué tal?
JULIAN PERMANECE CALLADO.
PITALUGA: No lo va a creer, viejo; no lo va a creer.
JULIAN: ¿ Qué es, lo que no voy a creer?
PITALUGA: ¿ Me puede acompañar un segundo hasta la puerta?
JULIAN: No.
PITALUGA: Pero, ¿ por qué? ¿ Qué le pasa?
JULIAN: No quiero saber más nada con usted, Pitaluga; váyase. Déjeme tranquilo.
PITALUGA: ¿ Qué pasa? Está mal y se la agarra conmigo. Son dos metros hasta la puerta, es todo lo que le pido.
JULIAN: No voy a ningún lado.
EL MOZO SE LE ACERCA POR DETRÁS, AMENAZANTE. JULIAN LO VE Y SALE DEL BAR CON PITALUGA, QUE LO AGARRA DE LOS BRAZOS Y LO LLEVA. JULIAN LO DEJA HACER. NO OPONE RESISTENCIA.
PITALUGA LO DEJA PARADO EN LA PUERTA.
PITALUGA: Se me queda ahí y espera un momento, ¿ eh?
JULIAN SE QUEDA ESPERANDO. PRIMERO SE ESCUCHA UN RUIDO, ES UNA ESPECIE DE CHIRRIDO. LUEGO ENTRA PITALUGA EMPUJANDO UN CARRITO DE VERDULERO TODO DETERIORADO.
PAUSA.
PITALUGA: ¿ Y? ¿Qué me dice? Hay que arreglarlo un poco, pero es para empezar. Es mejor que tener un local. ¡ Servicio a domicilio! La gente no tiene que molestarse, podemos recorrer todos los barrios. Sí, un decir, hoy no se vende en Pompeya, nos vamos a Villa Luro. Si Villa Luro se pone complicado, nos vamos a la provincia. No puede fallar. El futuro es nuestro, venga, venga, póngase aquí...
PITALUGA LO TOMA A JULIAN Y LO LLEVA HASTA EL CARRO. HACE QUE AGARRE UNO DE LOS DOS BRAZOS DEL CARRO. EL TOMA EL OTRO.
PITALUGA: ¿ Me acompaña, señor? Ahora, vamos.
JUNTOS EMPIEZAN A EMPUJAR.
FIN